6 de octubre de 2010

Bob Dylan - You ain't goin' nowhere



















No hay ningún retrato de Bob Dylan que no sea parcial.Sam Shepard hizo un pequeño bosquejo en su diario de gira Rolling Thunder Logbook:

"Dylan se ha comprado un perro. El tamaño y la forma le encajan perfectamente. Un cachorro hembra de sabueso. Y en celo, para rematarlo. Suelta gotas rojas por los vestíbulos de los hoteles de moda de aquí a Montreal y de vuelta. Se caga en cualquier rincón; es la pesadilla de un maître. Roba comida de lujo. Arrastra a Dylan como la perra que es. Consigue que la paseen los guardaespaldas negros: "Gary el Apuestas", "Barry el Jevi" y "Louie el Pescados". Tiene hambre constantemente, y tal vez también lombrices.

Se trata de esa facultad de Dylan para reproducir su forma física en el mundo exterior. Proyectar un sentido secreto de su propio tamaño y el efecto visual para todos los testigos".

3 comentarios:

yacasinosoynadie dijo...
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yacasinosoynadie dijo...

En Atlanta encontré por solo 10.99 "No Direction Home: The Soundtrack" disco doble, en una cajita hermosa con un librillo de buenas fotos en las que se lograba ver al Dylan joven y al Dylan entrado en años.
El disco esperaba refundido entre un cumulo de cds rancheros y "éxitos" de cantantes mediocres. Pensé que era un error hasta que la negra de la caja me cobró.

Desde pequeño, Dylan aparecía en las fotos con una actitud extraña, una melancolía que patinaba entre lo difuso del lente y los tonos pálidos. En principio pensé que esa melancolía era producto del buen trabajo del fotógrafo, pero era imposible porque no fue uno solo el que capturo a Dylan desde joven.

No se si esto sea posible pero tal vez sea el propio Dylan el que, de alguna manera, hace que aparezca esa melancolía que parece no pertenecer a él.

Es algo que pasa con las imágenes de Dylan y con las de ningún otros.

Sospecho que si pudiera conseguir la primera foto del bebe Dylan lo encontraría con esa misma mirada, y con esa melancolía extraña, que no le pertenece, rondando por los medios tonos de la foto.

Gabriel Villarroel dijo...

Y es una melancolía bastante extraña, porque a veces se mezcla con una risa bufonesca, o una plana indiferencia... es claro que a Dylan se lo puede captar siempre desde algún ángulo, pero nunca de frente.