24 de septiembre de 2010

Tributo a Bruce Springsteen


Los genios creadores son cada vez más escasos; ya nadie alcanza la grandeza de los Beatles, la originalidad de The Velvet Underground o el virtuosismo de Jimi Hendrix. Pero claro, tampoco se necesita ser un genio para componer una melodía memorable.

Bruce Springsteen pertenece a esa generación de genios surgidos en los setenta. Como pocos, supo combinar orquestaciones imponentes con historias sencillas sobre viajes en auto y días en blanco. Me parece que ninguna banda de los ochenta o noventa supo asimilar su influencia con éxito. En este nuevo siglo ha surgido un aluvión de grupos que copian a Springsteen con descaro. En lo personal, considero que imitar no es menos loable que crear siempre y cuando el modelo sea meritorio. Y difícilmente se encontrará un mejor modelo que el Jefe.

El ejemplo más evidente de su influencia es The Gaslight Anthem; unos jovencitos de New Jersey que evolucionaron del punk a las melodías urbanas de Springsteen. El pegajoso ritmo de The Diamond Church Street Choir no desmerece a su maestro.

Constructive Summer, de The Hold Steady, retoma el clásico tema de Springsteen sobre los veranos vacíos que pasan en medio de copas de licor y canciones que puedan cantarse a voz en cuello. Sin duda, el piano parece sacado de la E Street Band.

La influencia del Jefe en Arcade Fire es algo más sutil. Sin embargo, no es difícil imaginar a Springsteen cantando The Suburbs; la canción no lo copia pero captura una nostalgia afín a la suya. Tal vez allí radica su grandeza.

1 comentario:

Andrés dijo...

Bueno, sí, se parece en algo a Borges. Hasta ahora vengo a darle toda la razón respecto a The Gaslight Anthem