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26 de marzo de 2011

Jay Bennett - Hank



















Jay Bennett murió en el 2009 y ya ha caído en el olvido. Apenas es recordado como el miembro que Wilco expulsó luego de la grabación de Yanquee Hotel Foxtrot.

Todo el conflicto está registrado en el excelente documental I am trying to break your heart. Recuerdo cuando deciden sacarlo de la banda y el manager dice a las cámaras: "Cuando eres Jay Bennett y dejas Wilco tienes que comenzar de nuevo; pasas a tocar para 35 o 100 personas otra vez". En la última escena que muestra a Bennett aparece cantando con su guitarra en un escenario muy pequeño.

Bennett comenzó de nuevo. Grabó varios discos en solitario con poca repercusión (dos de ellos pueden descargarse gratuitamente aquí y aquí), declaró que necesitaba una operación de remplazo de cadera y demandó a Wilco. A sus 45 años falleció serenamente mientras dormía por una sobredosis accidental de calmantes.

Esta mañana recordé a Jay Bennett con tristeza: su muerte causó más curiosidad que conmoción y no tuvo ese halo trágico que podía elevarlo al panteón de los rockeros muertos prematuramente. Nunca logró ser un protagonista.

Mp3: Hank

25 de agosto de 2010

Wilco - Company in my back



















Puede sonar a sacrilegio, pero le tengo cierta prevención a las versiones en vivo de los temas que me gustan en estudio. El estudio es un terreno seguro en el que los artistas cuentan con todos los instrumentos, los computadores y los efectos, para lograr el sonido buscado, aquél que imaginaron. En cambio, en vivo juegan todo tipo de contingencias, desde el ánimo de los músicos hasta la calidad de la grabación, pasando por el ruido del público. Pensado así, parece natural preferir las versiones de estudio.

No obstante, cada cierto tiempo escucho alguna interpretación en vivo en la que todas las circunstancias afortunadas confluyen con armonía para registrar un instante precioso. Es una suerte tan extraordinaria como recibir cuatro ases en la primera mano de una partida de poker.

Company in my back no me hubiera gustado tanto de no escuchar su versión en vivo. Creo que no hay diferencias radicales si se compara la original; no hay solos extensos adicionales o cambios en letra o  melodía. Sin embargo, gana cierta vitalidad inexplicable que quizá sólo se logre lejos de territorio seguro, cuando se permite al azar de que lance sus cartas.